En gran parte de Oceanía existe una importante relación entre el cuerpo y el espacio, dando cuenta de elementos dotados de una significación simbólica propia, la que hacen alusión a la conexión entre personas, tierra, plantas e islas (Saura 2003). Con esta tesis se pretende abordar aquellas configuraciones simbólicas que dan cuenta de este vínculo entre la percepción del paisaje y la representación de la persona, producto tanto de aquellas interrelaciones existentes dentro de la isla, como de aquellos flujos e interconexiones que se gestan en su condición de proyección de la cultura polinésica.
En Rapa Nui existe un vinculo característico con el paisaje, que une a las personas con sus ancestros y con su tierra, dándole sentido a su entorno y a sus prácticas en él. Esta forma de posicionarse en el mundo, y darle significancia tanto a la persona como a su relación con el medio, permite dar cuenta de un sistema cultural concreto que se mantiene vigente. Los modelos de naturaleza que las diferentes sociedades han construido y mediante el cual perciben y representan su entorno se vuelven una dimensión fundamental dentro del estudio de cualquier grupo humano y sus diversas manifestaciones culturales.